¿Qué es la artrosis?


Generalidades de la enfermedad













La artrosis, u osteoartritis, es una enfermedad articular muy común que afecta con más frecuencia a personas mayores de 45 a 50 años. Puede afectar todas las razas y a ambos sexos (aunque es más común en las mujeres)
















Esta es una enfermedad reumática mecánica que generalmente se atribuye al desgaste y degeneración del cartílago y otras estructuras articulares (ligamentos, capsula que rodea la articulación, debilidad muscular y el hueso).
















Aunque se clasifica dentro de las artritis esta es muy diferente a la artritis reumatoide, espondiloartritis o a la inflamación articular dada por otras enfermedades autoinmunes. Esta no es una enfermedad en la que el sistema inmune ataca las coyunturas. En la artrosis la alteración de la biomecánica causa inflamación local que perpetua el daño iniciado por el mal funcionamiento de la articulación por su degeneración.
















Esta patología afecta con mayor frecuencia las articulaciones de la mano, columna vertebral, caderas y rodillas. Es más frecuente en mujeres y el riesgo de padecer esta enfermedad en algún momento de la vida es casi del 50%.
















La importancia de esta enfermedad es su alta frecuencia, la gran capacidad que tiene para causar deterioro en la calidad de vida y la cronicidad (no tiene cura). De hecho, es la principal causa de discapacidad en personas mayores.
















Las personas afectadas por la artrosis se quejan de dolor articular con el uso de la coyuntura afectada. Este dolor mejora con el reposo y aunque pueden sentir rigidez, es generalmente por corto tiempo. Con el pasar de los años puede haber deformidad en la articulación afectada.
















El diagnóstico de la artrosis es clínico, según los síntomas y los hallazgos del interrogatorio y el examen físico. En ocasiones se puede solicitar estudios para definir el alcance de la enfermedad o para descartar otros problemas articulares.
















La artrosis requiere un enfoque multidisciplinario para lograr control del dolor y mejorar la calidad de vida. La rehabilitación, modificación de estilo de vida y el apoyo analgésico son fundamentales para obtener los mejores resultados. El reumatólogo tiene la capacidad de coordinar el cuidado y diferenciar la artrosis de otro tipo de patologías articulares que requieran otro tipo de intervenciones.
















En otras entradas comentaremos sobre los factores de riesgo, profundizaremos en los síntomas y en el manejo de esta patología.










¿Qué es el Síndrome de Sjögren?


Generalidades de la enfermedad




























El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune que se puede dar a cualquier edad, siendo más común a mujeres entre los 40 a 60 años.

La causa de esta enfermedad es desconocida. La producción de proteínas anormales de la defensa causa reacciones y daño contra el tejido propio. Las glándulas que producen fluidos sufren daño y, por este motivo, se producen los síntomas secos. Las investigaciones sugieren que la mezcla de factores hereditarios y la exposición a ciertas infecciones pueden predisponer a las personas a sufrir esta enfermedad.

Esta patología puede afectar cualquier parte del cuerpo, pero lo más frecuente es que afecte las glándulas que producen humedad (como las glándulas salival y lagrimal). Por este motivo sus síntomas más frecuentes son el ojo y la boca secos. También se pueden experimentar síntomas secos en vías aéreas, piel y genitales, e incluso tener reflujo gastroesofágico.

El síndrome de Sjögren se define primario cuando la persona no sufre de otra enfermedad reumática. Se define secundarios cuando se presenta en personas con otra enfermedad reumática. Alrededor de la mitad de los pacientes con síndrome de Sjögren padecen alguna otra enfermedad autoinmune, como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso sistémico.

La mayor parte de las complicaciones en esta enfermedad se deben a los síntomas secos, que los hace más vulnerables a infecciones en boca y en ojos. Otras complicaciones de la enfermedad pueden ser hinchazón de las glándulas salivales en la cara, hinchazón de articulaciones, inflamación de los pulmones o los riñones, e incluso inflamación del cerebro y de los nervios.

El diagnóstico del síndrome de Sjögren se hace a través de la combinación de síntomas, examen físico, análisis de sangre y, en ocasiones, biopsias. Se requiere de la colaboración entre reumatología y oftalmología para poder realizar una revisión profunda para el diagnóstico y evitar complicaciones derivadas de la sequedad.

El tratamiento del síndrome de Sjögren es principalmente sintomático buscando prevenir los efectos adversos de la sequedad de las mucosas. Los pacientes requieren seguimiento por oftalmología para vigilancia de complicaciones oculares, odontología para evitar daños dentales y por reumatología para detección de complicaciones en otros sistemas.

Hay pacientes que tendrán complicaciones diferentes a los síntomas secos y las derivadas de estos, y para estos se ajustara el tratamiento por parte de reumatología según cada caso.

El síndrome de Sjögren no tiene cura, pero el manejo adecuado disminuye las consecuencias de los síntomas y mejora la calidad de vida.

Por todo lo anterior, es fundamental el seguimiento de esta patología por parte de reumatología, coordinando el cuidado de los pacientes y vigilancia la aparición de posibles complicaciones.

En blogs posteriores comentaremos a profundidad sobre el diagnóstico, tratamiento y complicaciones de esta enfermedad.

 

Enlaces Recomendados
















El Dr. Herrera (@sebastianreuma), portavoz de la Asociación Colombiana de Reumatología (@Asoreuma) explica en qué consiste el síndrome de #Sjögren Cuáles son sus síntomas, causa, prevalencia, diagnóstico y tratamiento. Más información en https://t.co/jecCuMMD7l@SEReumatologia pic.twitter.com/FlWD3Hr2HW


— Juan Ovalles, MD, PhD (@DrJuanOvalles) July 19, 2019
























¿Qué es la artritis reumatoide?



























El termino artritis significa articulación o coyuntura hinchada. La artritis reumatoide es el tipo más común de artritis autoinmune, afectando hasta el 2% de la población mundial. Esta se produce cuando el sistema de las defensas no funciona de forma apropiada y ataca las diferentes estructuras de las articulaciones causando inflamación y daño en las mismas, aunque también puede afectar otros órganos. Esta enfermedad es crónica y requiere seguimiento indefinido por el personal de salud con experiencia en manejo de artritis.
















La artritis reumatoide es más frecuente en mujeres y puede comenzar a cualquier edad, aunque es más común que inicie entre los 30 y los 50 años. Esta enfermedad, sin manejo adecuado, causa una gran carga de salud y económica tanto a la persona que la sufre como a las personas que la rodean. Sin tratamiento adecuado la artritis reumatoide disminuye la expectativa de vida, aumenta el riesgo de enfermedades del corazón y del pulmón, aumenta la probabilidad de tener daño articular que dé discapacidad y limite las actividades laborales y de la vida diaria.
















Aunque esta enfermedad puede ser uno de los tipos más incapacitantes de artritis, los avances en conocimiento, detección y tratamiento han mejorado la expectativa de vida y los desenlaces de manejo en las personas afectadas por este padecimiento.
















La artritis es una patología compleja con presentaciones y cursos variables. Para su diagnóstico se requiere experiencia y combinar los hallazgos de laboratorios, examen físico, imágenes e interrogatorio. Incluso hay pacientes que pueden tener resultados de laboratorio normales y aun así padecer de artritis reumatoide. Por estas razones y por el gran impacto de esta enfermedad, se hace necesario que todas las personas con diagnóstico de artritis reumatoide o con sospecha de esta tengan una evaluación por un reumatólogo. Esta especialidad se especializa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades autoinmunes, como las artritis, pudiendo detectar de forma temprana y brindar el mejor manejo posible.
















En próximos blogs profundizaremos sobre los síntomas, diagnóstico y tratamiento de la artritis reumatoide.
















Enlaces Recomendados

  • https://asoreuma.org/manual-de-pacientes/

  • https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/artritis-reumatoide/